viernes, 13 de marzo de 2009

Shark Finning ó aleteo.

Hoy en día unas 275 especias de tiburones y casi 100 especias de rayas se encuentran a la lista roja de las especias amenazadas de extinción, que recoge el informe de la IUCN (Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza).

AMENAZA:
Muchas son las amenazas que están haciendo disminuir de manera alarmante el número de tiburones que nadan en nuestros mares y océanos. Factores como la contaminación, la destrucción de hábitats, la falta de alimento provocada por la sobreexplotación pesquera, la pesca comercial, las capturas incidentales y la pesca deportiva, están provocando la desaparición de muchas de las poblaciones de estos animales. Incluso los métodos pasivos como las redes antitiburones para la protección de bañistas que están instaladas en las playas de algunos países como Australia y Sudáfrica están provocando la muerte de millones de tiburones cada año.

Además, hay que tener en cuenta que las propias características biológicas de los tiburones, con una baja tasa natural de incremento de la población, pues son animales de crecimiento lento y con un largo periodo de maduración sexual (que dura hasta 20 años en algunas especies), largos períodos de gestación, pocas crías y tiempo elevado entre generaciones. Estas características son la causa de una muy baja capacidad natural de respuesta y recuperación a estas agresiones siendo, por lo tanto, insostenibles los niveles actuales de mortalidad.

A todos estos problemas de conservación, hay que añadir también la creciente demanda que, desde hace años, ha tenido la comercialización de las aletas de tiburón en el mercado occidental. Productos como la sopa de aleta de tiburón enlatada, las aletas secas o el cartílago seco y procesado (sin carne ni piel) son los más importantes en cuanto a los nuevos hábitos de consumo. Eso, ha provocado un aumento en la demanda de estos productos y, en consecuencia, la aparición de malas prácticas pesqueras como el finning.

EL FINNING:
El finning (de la palabra inglesa fin = aleta) consiste en cortar solo las aletas de los tiburones y lanzar el resto del animal al mar. Como que la comercialización de las aletas es mucho más rentable económicamente, el resto del animal ni se embarca ni se aprovecha y, de esta manera, las bodegas de los barcos tienen más espacio para acumular más cantidad de aletas. La cantidad de tiburones capturados para llenar una de estas bodegas es mucho mayor que si se tuviera que llenar las bodegas con el animal entero. Así, decenas de millones de tiburones mueren anualmente a causa de esta práctica.

Independientemente de la brutalidad y crueldad de la acción, ya que normalmente el tiburón aún está vivo cuando se le retorna al agua, donde su único futuro consiste en morir agonizando lentamente en el fondo del mar, hay que añadir que esta práctica provoca un gran despilfarro de proteínas y de otros productos derivados de los tiburones porque tan solo supone el aprovechamiento de entre un 2-5% del animal. De esta manera se impide el procesado y el aprovechamiento del resto del tiburón en la costa, con la consiguiente amenaza para el desarrollo alimentario y socioeconómico de zonas costeras de muchos países pobres implicados en el problema.

No podemos olvidar, ya que es capital, las peligrosas e imprevisibles consecuencias que la eliminación de un gran número de depredadores del último escalón de la cadena trófica puede tener en el equilibrio de gran cantidad de ecosistemas y, por lo tanto, también sobre otras especies de interés comercial.

Además, la práctica del finning impide la recolección de datos de carácter científico sobre las capturas. Así, saber datos como qué especies se están capturando, en qué cantidad y con qué artes de pesca o conocer datos biológicos, como la situación y profundidad de las capturas, para establecer patrones de distribución, se vuelven imprescindibles para poder desarrollar planes de conservación y de ordenación de las pesquerías comerciales. Hay que decir que el desarrollo de estos planes es una cosa urgente y absolutamente necesaria por la situación actual de muchas poblaciones de tiburones ya que algunas se han reducido hasta en un 80-90% en los últimos años.


Video sobre el Shark Finning: