viernes, 3 de abril de 2009

Un poco de historia: Comisión Ballenera Internacional (CBI).

La comisión Ballena Internacional (CBI) se estableció en 1946 con el fin de controlar una población de ballenas cada vez menor. Se establecieron cuotas para ciertas especies que, frecuentemente, no fueron respetadas.

En 1972, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales y la Asamblea General de las Naciones Unidas propusierón una prohibición de la caza de ballenas durante 10 años, pero la CBI la rechazó. Pero 3 años màs tarde, la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Salvaje concedió protección absoluta a una serie de especies. Sin embargo, la caza de otras ballenas continuó hasta 1986, cuando la CBI respondió a las presiones internacionales y limitó la caza comercial de ballenas.

La prohibición de la CBI es, en esencia, voluntaria.

Noruega, Japón y algunos países del antiguo bloque sovíetico cuenta todavía con grandes flotas balleneras y están presionando para que se permita continuar con la caza comercial.

Aunque existe una prohibición internacional de la caza comercial de cetáceos, las ballenas siguen siendo perseguidas con el pretexto de "investigaciones científicas". Además, varios países están tratando de conseguir que se levante la prohibicíón.

La caza de ballenas se convirtió en un negocio a gran escala durante el siglo XVII, cuando aumentó la demanda de berbas y aceites de ballena. Cachalotes y Yubartas fueron cazados en gran número. Cuando las poblaciones de estas especies comenzaban de disminuir, se inventó el arpón explosivo que unido al desarrollo de rapidos barcos de vapor, permitió cazar veloces rorcuales.

En 1905, la flotas balleneras se trasladaron a aguas de la Antártida. Durante de la estación de pesca de 1930 - 1931, unas 30.000 ballenas azules fueron cazadas y procesadas.

Como resultado de esta eficacia, la ballena azul había prácticamente desaparecido en la década de 1950, los balleneros se dedicarón entonces a las especies más pequeñas, como el rorcual del norte.


Muertes Accidentales:

Cada año mueren ahogados más cetáceos atrapados accidentalmente en redes de pesca. Un estudio estimó que 3.000 marsopas mueren todos los años en las redes de pesca del bacalao del Mar del Norte.

En el Pacífico, la pesca del atún de aletas amarillas ha acabado con unos 6 millones de delfines desde la década de 1960.

Como es más fácil ver a los delfines que al atún, los barcos de pesca suelen hechar sus redes al rededor de ambos.

Como el resultado de las protestas de la opinión pública, hoy en día se utilizan redes que disponen de compuertas capaces de liberar a los delfines atrapados.

La pesca de ballenas ha provocado una apasionada oposición. Las razones de este clamor no son sólo que se acaba de estos animales de una manera atroz y que se han sido llevados al borde de la extinción; otro factor es que las ballenas pueden poseer una inteligencia similar a la nuestra.